Cómo prepararse para una carrera de 8 km: estrategias para mejorar el rendimiento y prevenir lesiones

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Prepararse para una carrera de 8 km es un desafío importante para cualquier corredor de competición, que debe conciliar la necesidad de mejorar el rendimiento con la de prevenir lesiones.

Una carrera de 8 km puede considerarse una competición de corta distancia; por lo tanto, el objetivo principal será mantener un determinado ritmo para completar la distancia en el menor tiempo posible.

En este artículo veremos algunos consejos prácticos y estrategias para optimizar el entrenamiento para la carrera.

 

1. Programar un plan específico para prevenir lesiones

Prevenir las lesiones es fundamental para no comprometer tu entrenamiento. Es aconsejable que cada deportista que participe en una competición evalúe su grado de estabilidad y movilidad articular, mediante pruebas específicas que pueden realizarse con un preparador físico profesional.

La evaluación inicial nos permitirá programar del mejor modo el plan de prevención de lesiones, que deberá contener ejercicios que se realizarán antes de correr, después de correr, y que, posiblemente, se incrementen con sesiones específicas de fortalecimiento en gimnasio.

Ahora centrémonos en tres aspectos específicos:

  • Realizar una rutina de movilidad funcional y activación previa a la carrera: será fundamental seleccionar una serie de ejercicios específicos destinados a preparar los tejidos y las articulaciones para determinadas sesiones de carrera.
    En esta categoría se incluyen ejercicios de liberación miofascial con rodillos de espuma, ejercicios de movilidad para los miembros inferiores y la zona lumbar, y ejercicios específicos de activación y estabilidad para mejorar la eficacia del apoyo del pie.
  • Llevar a cabo actividades específicas para mejorar la recuperación tras las sesiones de running: se aconseja dedicar la debida atención al final de cada entrenamiento para estirar los principales grupos musculares que intervienen en la carrera (muslos, gemelos, zona lumbar y glúteos). Si es posible, también sugerimos sesiones de crioterapia para reducir la inflamación en los miembros inferiores y acelerar el tiempo de recuperación entre las sesiones. Además, sugerimos planificar tratamientos de descarga con un fisioterapeuta para mejorar aún más la recuperación.
  • Seguir un programa de entrenamiento en el gimnasio: mantener niveles adecuados de fuerza en el core y los miembros inferiores es fundamental para un runner, en términos de prevención de lesiones y optimización del rendimiento. También es importante combinar ejercicios de la parte superior del cuerpo destinados a mantener una correcta armonía corporal y mejorar la postura. El entrenamiento físico se ha convertido en los últimos años en una necesidad para todo runner que quiera preservar su condición física a largo plazo y mejorar la longevidad deportiva.


2. Evaluar la condición deportiva específica inicial

Para una carrera de 8 km, es importante llevar a cabo una evaluación al inicio del programa y posibles pruebas periódicas para evaluar el progreso y adaptar el entrenamiento en consecuencia. Existen varios tipos de evaluación, tanto cualitativa como cuantitativa.

En nuestra opinión, se deben realizar dos evaluaciones, la primera es casi obligatoria, la segunda opcional:

  • Prueba incremental en una cinta de correr: es preferible a las pruebas al aire libre en las que pueden influir factores externos que limiten su repetibilidad. Una vez obtenidos los parámetros iniciales, los principales son el umbral anaeróbico y la frecuencia cardíaca máxima, será posible planificar el programa de entrenamiento de forma sencilla y eficaz.
  • Análisis biomecánico de la carrera: una valoración cualitativa a tener en cuenta si queremos tener una preparación muy profesional. Esta evaluación, que requiere equipos específicos, disponibles en instalaciones especializadas, puede proporcionar información útil sobre la postura, la calidad y la simetría de la pisada, útiles tanto para aumentar el rendimiento como para prevenir lesiones.

 

3. Utilizar los equipos necesarios

El running es un deporte al alcance de todos; no se requiere una gran inversión económica para participar en competiciones. Si embargo, recomendamos disponer del siguiente equipamiento:

  • Cardiofrecuencímetro y reloj para controlar el ritmo, la frecuencia cardíaca y otros parámetros en tiempo real.
  • Calzado adecuado que tenga en cuenta las características funcionales y antropométricas de la persona.
  • Ropa técnica para entrenarse de la mejor manera posible de acuerdo con las condiciones climáticas.

 

4. Preparar una carrera de 8 km: construye una buena base aeróbica

Una vez que esté todo listo, será posible comenzar a pensar seriamente en el entrenamiento. A continuación se describen algunas reglas útiles. En primer lugar, es necesario asegurarse de tener una buena base cardiovascular.

El entrenamiento en zona 2 es fundamental para los runners por diferentes razones, que se relacionan, principalmente, con la mejora de la eficiencia aeróbica y la resistencia a largo plazo. La zona 2 se refiere a una intensidad de carrera moderada, que generalmente corresponde al 60-70% de la frecuencia cardíaca máxima.

El entrenamiento en zona 2 permite que el cuerpo se adapte a trabajar principalmente con el sistema aeróbico (es decir, el consumo de oxígeno para producir energía). Con el pasar del tiempo, este tipo de entrenamiento ayuda a mejorar la capacidad del cuerpo para transportar y utilizar el oxígeno, aumentando la capacidad cardiorrespiratoria y la resistencia.

Las mitocondrias son las «centrales energéticas» de las células y son fundamentales para la producción de energía aeróbica. Entrenarse en zona 2 estimula el crecimiento y la eficiencia de las mitocondrias, mejorando la capacidad del cuerpo para producir energía de forma sostenible durante las carreras más largas.

Desarrollar una resistencia aeróbica sólida ayuda a mejorar el rendimiento en zonas de mayor intensidad, permitiendo que el runner soporte mejor los esfuerzos más duros.

Puesto que se trata de un entrenamiento de baja intensidad, se aconseja correr un mínimo de 8 km (distancia de la carrera) hasta un máximo de 12 km.

 

5. Programar el entrenamiento de alta intensidad de forma gradual y progresiva

Una vez que se haya desarrollado una buena base aeróbica, es posible intensificar el entrenamiento, por ejemplo intercalando sesiones específicas destinadas a aumentar el rendimiento.

A continuación se describen algunas opciones que se pueden alternar con los entrenamientos Z2 arriba descritos.

  • Repeticiones para mejorar el Vo2 máximo: para aumentar la potencia de nuestro motor aeróbico, es posible realizar repeticiones a intensidad «all out», intercaladas con fases de recuperación completa. Hay que mantener la intensidad relativa al Vo2 Max, a la que hay que exponerse durante un tiempo total de unos 15 minutos (hasta 20 minutos para los deportistas más avanzados).
    Un ejemplo de entrenamiento consiste en 4-5 repeticiones de entre 4-5 minutos cada una, intercaladas con al menos 3 minutos de recuperación pasiva. Puesto que estas intensidades son muy superiores a las de la competición, se recomienda utilizar esta metodología no demasiado cerca de la competición.
  • Fartlek: este tipo de entrenamiento es útil para desarrollar tanto la velocidad como la resistencia aeróbica. Consiste en alternar fases de carrera rápida con tramos de carrera moderada.
    Un ejemplo de entrenamiento consiste en 1-1,5 minutos a una intensidad superior al umbral anaeróbico, alternando con 2-3 minutos de «recuperación» a una velocidad ligeramente inferior al umbral anaeróbico. Duración total entre 20 minutos y 30 minutos.

Simulaciones del ritmo de la carrera: para los atletas, es necesario estimular las capacidades específicas de coordinación que se ponen en práctica durante la carrera. Es por ello que se recomienda realizar simulaciones del ritmo previsto para la carrera, con el fin de habituarse al ritmo, cadencia y pisadas correctas, mejorando la eficiencia coordinativa y metabólica.
En una programación correcta, esta metodología debería abarcar una parte considerable del tiempo de entrenamiento en los periodos previos a la competición.

 

6. Correr una carrera de 8 KM: la semana previa a la competición

La semana previa a la competición es fundamental para no llegar demasiado cansado y sobrecargado. Sin embargo, no existe una gestión objetiva «ideal» de esta fase, o mejor dicho, este aspecto suele comprenderse y optimizarse después de muchas carreras, ya que cambia entre los individuos, no hay reglas estándares y nunca se deja de aprender.

De todas maneras, será útil acordarse de:

  • Gestionar del mejor modo el volumen de entrenamiento: la mayor parte del trabajo ya está hecho, así que no tiene mucho sentido esforzarse en exceso los días previos a la carrera. Es mejor realizar sesiones de entrenamiento cortas, para conservar reservas energéticas y psicofísicas adecuadas, a un ritmo similar al de la carrera, para mantener los estímulos coordinativos correctos;
  • Nutrición, hidratación y descanso: presta aún más atención a estos aspectos para llegar al día de la competición en condiciones de expresar al máximo tu potencial. Es importante hidratarse correctamente, dormir la cantidad de horas adecuadas y seguir una dieta saludable, a ser posible bajo la supervisión de un nutricionista deportivo.

 

7. El papel de los carbohidratos en el rendimiento de carrera

Un aspecto a menudo subestimado en la preparación para una carrera de 8 km es la gestión de la energía durante la competición. En una prueba de esta intensidad, contar con reservas adecuadas de glucógeno es esencial para mantener un ritmo constante y eficiente. Por esta razón, la suplementación con carbohidratos específicos puede marcar la diferencia.

Race Carb Gel y Race Carb Caf Gel de Cetilar Nutrition están formulados para proporcionar un aporte energético rápido y eficaz: el primero ofrece una fuente equilibrada de maltodextrinas y fructosa para una liberación sostenida de energía, mientras que el segundo, enriquecido con cafeína, añade un impulso extra para mejorar la concentración y la resistencia en los momentos clave de la carrera.

Ambos geles son ideales para tomar antes de la salida o durante la carrera, evitando caídas en el rendimiento y asegurando un suministro constante de energía hasta la meta.

Conclusiones

Para terminar, podemos decir que un plan estructurado no puede prescindir del conocimiento de la persona y de su capacidad para reconocer las sensaciones que transmite el cuerpo.

Nuestro sistema no es una máquina, por lo que una preparación específica, una técnica correcta y una atención centrada en la recuperación y la prevención de lesiones, junto con un enfoque maduro y consciente de la gestión de las sensaciones, son aspectos que solo pueden optimizar nuestro rendimiento y hacernos disfrutar aún más, tratando de conseguir los resultados esperados.

 

FILIPPO DELLA LATTA

Entrenador deportivo
NOTE: La información proporcionada es solo para fines informativos y no pretende reemplazar el consejo de su médico o profesional de la salud. La información está destinada a personas sanas, y cualquier régimen dietético o actividad física debe ser supervisado por un profesional competente de acuerdo con la ley italiana. PharmaNutra SpA no asume ninguna responsabilidad, ya que la información es solo para fines informativos, y cualquier persona interesada en emprender cualquier programa dietético o de actividad física debe consultar a su especialista.
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